sábado, 30 de enero de 2016

Carnival

Hay veces que uno mismo no se guarda 

sus secretos. 

Hay veces que tus sueños valen menos 

que un lamento. 

Hay veces que la vida no te cuida 

con respeto. 

Y en una de esas veces está mi vida 

que hoy les cuento.




Dicen que el alma 

con los ojos habla 

y de eso yo 

puedo dar lecciones,

que desde niños 

me clavan sus miradas

como puñales, 

hembras y varones.




Miradas frías 

de ojos que 

acusan, 

miradas necias 

que no me 

comprenden, 

ojo asesino 

que mira y 

apunta, 

miradas ciegas 

que ven y no 

sienten.




Y por mirarles a la 

cara 

y no mirar para otro 

lado, 

aquellos que tanto 

miraban, 

me vieron como un 

bicho 

raro.




Y por mirarles a la 

cara 

cuando sus ojos 

me clavaron, 

aquellos 

que tanto miraban, 

Juana la loca me llamaron, 

Juana la loca 

me llamaron.




Hay quien camina 

por la vida 

y en su camino 

abre verea. 

Son caminantes 

de la historia 

que tiran muros 

y barreras.




Yo soy aquel 

que soportó 

la humillación 

que a la moral 

y a los poderes 

se enfrentó, 

al que llamaban

h i j o 

p u t a 

m  a  r  i  c  ó  n.

Llené el camino 

con mi sangre 

y mi dolor.




Y aquí les traigo 

mi historia 

de llanto, 

de risa, 

de sueño, 

de miedo 

y de ira 








Y aquí comienza el show 

de mi vida.




















1 comentario:

  1. Me has dejado sin palabras, de verdad.
    Y para hacer eso escribiendo, amigo mío, hay que ser muy bueno.

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