Hay veces que uno mismo no se guarda
sus secretos.
Hay veces que tus sueños valen menos
que un lamento.
Hay veces que la vida no te cuida
con respeto.
Y en una de esas veces está mi vida
que hoy les cuento.
Dicen que el alma
con los ojos habla
y de eso yo
puedo dar lecciones,
que desde niños
me clavan sus miradas
como puñales,
hembras y varones.
Miradas frías
de ojos que
acusan,
miradas necias
que no me
comprenden,
ojo asesino
que mira y
apunta,
miradas ciegas
que ven y no
sienten.
Y por mirarles a la
cara
y no mirar para otro
lado,
aquellos que tanto
miraban,
me vieron como un
bicho
raro.
Y por mirarles a la
cara
cuando sus ojos
me clavaron,
aquellos
que tanto miraban,
Juana la loca me llamaron,
Juana la loca
me llamaron.
Hay quien camina
por la vida
y en su camino
abre verea.
Son caminantes
de la historia
que tiran muros
y barreras.
Yo soy aquel
que soportó
la humillación
que a la moral
y a los poderes
se enfrentó,
al que llamaban
h i j o
p u t a
m a r i c ó n.
Llené el camino
con mi sangre
y mi dolor.
Y aquí les traigo
mi historia
de llanto,
de risa,
de sueño,
de miedo
y de ira
Y aquí comienza el show
de mi vida.
Me has dejado sin palabras, de verdad.
ResponderEliminarY para hacer eso escribiendo, amigo mío, hay que ser muy bueno.